¿Cuántos clusters son suficientes?

En el largo plazo, sin embargo, una pregunta tal vez más relevante es cuantos clusters requiere desarrollar la región para alcanzar sus aspiraciones de bienestar para la población. En este sentido, podemos acudir a las conclusiones a las que han llegado Ricardo Hausmann y César Hidalgo a partir de su idea de “Product Space” (http://www.chidalgo.com/Papers/HidalgoHausmann_PNAS_2009.pdf). Para ellos, la clave es la diversificación y sobre todo la complejidad de las habilidades que un país (o región) pone en juego para producir su base exportable. Definen así las economías “sofisticadas” como aquellas que exportan una gran variedad de productos “exclusivos” que pocos países más producen. No es el número de productos que un país produce lo que hace la diferencia, sino el número de estos que enfrentan poca competencia en el exterior.

¿Por qué son importantes las regiones?

Los trabajos de la OCDE sugieren que la simple concentración de recursos no es una condición suficiente para el crecimiento económico. La clave parece ser la manera en que los activos son utilizados, como interactúan los diferentes actores y como se explotan las sinergias. La evidencia que soporta esto es proporcionada por el análisis de los factores que impulsan el crecimiento: por ejemplo, la inversión en infraestructura es efectiva cuando se combina con otros tipos de inversión, en particular en educación y capacitación. Para la innovación, cuentan no solamente el número de investigadores o el nivel de inversión en I+D, sino como funciona el sistema de innovación entero. Esto lleva a consideraciones de política pública muy diferentes de aquellas que se derivan de suponer que la concentración por si misma generará automáticamente economías de aglomeración.

Cómo caen los poderosos

¿Cómo saber cuando se desvía uno del camino ascendente del éxito?

Después de analizar extensa información recopilada para sus otros trabajos, Collins concluye en forma categórica:

“Si prevaleces o fallas, si resistes o mueres, depende más de lo que te haces a ti mismo que de lo que el mundo te haga”

Otra valiosa conclusión es que, en la espiral descendente de las empresas que fracasan, es posible identificar 5 etapas claramente diferenciadas. Los títulos que emplea Collins son bastante ilustrativos del problema enfrentado en cada etapa y requieren poca explicación, aunque los ejemplos incluidos en el libro son valiosas ilustraciones de las variantes.

Convénceme de que debo ponerme a dieta…

Hace cierto tiempo, una buena amiga, que por entonces daba asesorías personalizadas en nutrición, recibió la visita de una señora preocupada por su peso. Como eran conocidas, de buenas a primeras la retó: “Convénceme de que debo ponerme a dieta”. Directa y claridosa, la respuesta no se dejó esperar: “El problema lo tienes tú, si no vienes convencida no perdamos el tiempo ambas”.

Desafortunadamente está una situación que se repite en forma frecuente con múltiples variantes pero basada en una actitud común, la de no hacernos responsables de nosotros mismos y de nuestro futuro. Sabemos que necesitamos actuar pero encontramos la salida fácil pasando la responsabilidad a alguien más

Programa IAE: Potenciando los Clusters y Cadenas Productivas

Guillermo Salvatierra nos comparte esta invitación: Pueden encontrar mayor información en la siguiente liga: http://www.iae.edu.ar/programas/focalizados/Paginas/Potenciandoclusterscadenasprod.aspx

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