El inevitable Plan B

sto no debe sonar extraño para quienes han vivido la experiencia de la clusterización. Como los militares, hemos aprendido que los mejores planes en el papel difícilmente se pueden instrumentar como se esperaba. Siempre surgen obstáculos inesperados ya sea por falta de algún apoyo o infraestructura especializada o por fallas en los compromisos entre los actores involucrados.

El problema no estriba entonces en contar con planes más o menos buenos, sino en contar con un mecanismo que nos permita hacer los ajustes necesarios con sensibilidad y oportunidad.

Reposicionamiento estratégico a través del cluster

Frente a ese diagnóstico, surge otra pregunta ¿qué otros negocios existen, como ganar competitividad? ¿Hay esperanza? Se detectó, ya en noviembre del 2009, que existen otras formas del producto que requieren de mayor valor agregado, donde la responsabilidad de la calidad del ostión en el plato del consumidor, donde el mercado no está controlado por el intermediario y la gran distribución, donde el producto tenga un posicionamiento premium, con mayor valor y mejores márgenes, compitiendo con otros productos gourmet.

¿Cómo ganar competitividad?

La Gran Paradoja y otras sorpresas de la clusterización

En este caso  no nos meteremos con los aspectos filosóficos del concepto y sólo nos basaremos en la definición más terrestre de paradoja como ‘una aparente contradicción con el sentido común’. Con este enfoque encontramos que son tantas las paradojas que enfrentamos cotidianamente que poca atención les ponemos, pero sus implicaciones pueden ser importantes. Tal vez si entendiéramos mejor su origen y su significado estaríamos en una mejor posición de explotarlas. Nos encontraremos así más en la presencia de complementariedades que de posiciones opuestas, una especie de yin-yang estratégico. 

Intentémoslo con la clusterización. Como muestra repasemos algunas de sus paradojas más relevantes:

El camino más rápido a los verdaderos resultados

En conclusión, antes de ponernos a pensar en grandes inversiones en equipo o de procesos de desarrollo humano muy prolongados, analicemos con detalle como estamos haciendo las cosas. Encontraremos que pequeños cambios pueden conducir a grandes resultados. El mismo proceso de clusterización es un buen ejemplo de esto, ya que en el fondo un cluster es una nueva manera de coordinar los actores de la triple hélice.

Optimismo Crítico – cómo evitar sorpresas y desilusiones en la clusterización

Numerosos estudios científicos han determinado que por naturaleza somos optimistas y que a menudo sobrestimamos nuestras posibilidades de éxito. Como el futuro está abierto a la interpretación, tendemos a dar menos importancia a posibles eventos negativos y a imaginar más eventos positivos. Ante esto, debemos asumir una actitud objetiva y, sin caer en la desesperanza, prepararnos para el caso en que las cosas no salgan tan bien como quisiéramos.

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