La Innovación y la Vinculación emprendedora

Es una buena idea lograr la vinculación entre la academia y las empresas. Una muy buena idea. El problema es que muchas veces se queda en eso ya que en la práctica hay factores, algunos visibles y otros no tanto, que hacen difícil esta vinculación. En algunos casos los problemas impiden siquiera dar los primeros pasos. En otros, con más suerte en el arranque, fracasan en la implementación.

Y no es por falta de ganas. Ambas partes reconocen no sólo el atractivo sino también la necesidad de lograr esta vinculación. Las universidades y centros de investigación valoran el que sus conocimientos y productos de investigación se traduzcan en mejoras concretas en procesos productivos y productos. Por su parte, las empresas viven a diario la demanda de sus clientes por mejores productos y servicios, más innovación y mejores precios. Parecería que no hay mejor ejemplo de “juntar el hambre con las ganas de comer”.

Y sin embargo, no se mueve.

La falta de resultados satisfactorios es un problema muy complejo al que se la ha dedicado ya mucho estudio. Está fuera del alcance de esta nota presentar un análisis exhaustivo, pero si podríamos al menos hacer algunas reflexiones al respecto. No es aventurado afirmar que el problema nace de las diferencias entre ambos sectores en temas que caen en tres áreas:

Diferencias culturales – los empresarios que se acercan a las instituciones académicas y de investigación pronto resienten las diferencias culturales. Hay una diferencia en el lenguaje mismo que afecta la comunicación y la interpretación de los acuerdos y los compromisos asumidos. Pareciera, así mismo, que se manejan dos conceptos del tiempo. Para el empresario lo urgente es ‘para ayer’ y está dispuesto a sacrificar precisión por rapidez mientras que el espíritu científico promueve la búsqueda incansable por una mejor solución. El “largo plazo” también tiene implicaciones diferentes Sigue leyendo

¿Asociarnos? ¿Para qué?

Uno de los atractivos de trabajar en una agencia multilateral es la oportunidad de interactuar con un gran número de países y culturas. Hay mucho aprendizaje en la comparación y contraste de condiciones y actitudes y  más se aprende de observar las estrategias que éstas dan origen. Pero tal vez el mayor aprendizaje provenga de descubrir las coincidencias, pues resultan de los comportamientos más cercanos a la esencia humana, que trascienden diferencias culturales en el espacio y en el tiempo.

Esta reflexión me la provocó el comentario de un buen amigo que, precisamente en misión de un organismo multilateral, visitaba Polonia no hace mucho. Como parte de un diagnóstico sobre programas de desarrollo económico, preguntaba a un grupo de empresarios sobre sus esfuerzos de asociacionismo.

¿Asociarnos? ¿Para qué?

La respuesta fue a la vez inesperada y predecible. Este grupo, como muchos otros, no había encontrado una razón práctica para asociarse. ¿Preferían jugarla solos?, ¿haría falta definir un objetivo común y un plan de acción concreto?. Me inclino por lo segundo, ya que en la respuesta no se cuestionaba el por qué de asociarse, sino el para qué. Era tal vez producto de una decepción acumulada.

¿Y en Latinoamérica?

Este cuestionamiento igualmente se da en Latinoamérica cuando se invita a las empresas a participar en un cluster. En el fondo, las empresas no ponen en duda las ventajas de asociarse e inclusive en ocasiones se lanzan a la aventura sin mucha reflexión. Hay ciertamente una inclinación natural a la asociación, presente desde los orígenes de la humanidad e implícita en la conformación de la sociedad y hasta de las mismas empresas. El problema viene cuando no se tienen los objetivos claros o cuando éstos no son compartidos plenamente.

Muchos empresarios hemos tenido experiencias negativas de esfuerzos conjuntos que arrancan con las mejores intenciones pero que pronto se convierten en tragos amargos y amistades perdidas. Algunas asociaciones se prolongan a pesar de esto, porque los participantes saben que en el fondo hay un beneficio de seguir juntos. En otros casos, la bomba explota temprano porque ni siquiera esto se percibe.

La clave está en el “para qué” y en el “cómo”

Las asociaciones y los clusters exitosos tienen claro desde un principio los resultados a lograr y los medios para lograrlo. En un esfuerzo participativo, definen objetivamente metas y estrategias. Sin embargo, también tienen cuidado de los “cómos”. Estos son importantes no sólo desde el punto de vista práctico de definir acciones y recursos necesarios, sino también de una justa y equitativa distribución de las tareas y las responsabilidades, para mantener así el espíritu de equipo a la que toda asociación debe aspirar.

Innovación Inversa: el Mundo de cabeza

A través de los siglos, diversos países y regiones han alternado en el rol céntrico como fuente de las innovaciones, aportando predominantemente a la dinámica económica y social en forma global. Los procesos de relevo entre regiones dominantes han sido siempre fuente de fracturas y rompimientos que al trastocar el orden existente abren oportunidades inéditas no sólo para los nuevos actores sino para el mundo en general. Las señales de que estamos actualmente inmersos en un proceso de este tipo son cada vez mayores y tal parece que nunca como ahora había sido tan apropiado el término de economías emergentes para quienes ahora se encaminan a tomar estos liderazgos. Pero las innovaciones no se están dando solamente en forma de nuevos productos, sino también en la aplicación de nuevas prácticas de organización y comercialización que están cambiando a fondo la manera de hacer negocios.

El mundo de cabeza

Con esta tesis, la revista “The Economist” de esta semana (15 abril 2010,http://www.economist.com/displayStory.cfm?Story_ID=15879369&fsrc=nlw%7Chig%7C04-15-2010%7Ceditors_highlights9) incluye un interesante reportaje especial denominado “El mundo de cabeza” sobre la innovación en los mercados emergentes. Su punto central es que se ha roto el flujo unidireccional partiendo del mundo Occidental y que muchas innovaciones, en particular las referentes a nuevos modelos de negocios, se están generando en las llamadas economías emergentes. Más significativo aún es que, en un proceso inverso al tradicional, estas innovaciones Sigue leyendo

Convénceme de que debo ponerme a dieta…

Hace cierto tiempo, una buena amiga, que por entonces daba asesorías personalizadas en nutrición, recibió la visita de una señora preocupada por su peso. Como eran conocidas, de buenas a primeras la retó: “Convénceme de que debo ponerme a dieta”. Directa y claridosa, la respuesta no se dejó esperar: “El problema lo tienes tú, si no vienes convencida no perdamos el tiempo ambas”.

Desafortunadamente está una situación que se repite en forma frecuente, con múltiples variantes pero basada en una actitud común, la de no hacernos responsables de nosotros mismos y de nuestro futuro. Sabemos que necesitamos actuar pero encontramos la salida fácil pasando la responsabilidad a alguien más. Total, si no funciona tenemos ya una buena excusa para seguir haciendo lo mismo.

Lo mismo pasa con las regiones y los clusters que piensan que todo es cuestión de contratar un buen consultor a quien se busca transferir la carga de la responsabilidad y el esfuerzo. No nos decidimos a tomar el riesgo de probar y asumir la responsabilidad tanto del proceso como de los resultados. Lo triste es que, conciente o inconcientemente, algunos consultores Sigue leyendo

¿Por qué nos atraen los CLUSTERS?

Como muchas otras metodologías para promover el desarrollo regional, los clusters tienen su cuota respetable de seguidores y detractores. Entre los detractores los hay que en una forma auténtica piensan que cuentan con otra opción mejor, pero los hay también que se oponen simplemente porque no encuentran evidencias concretas y cuantitativas en el muy corto plazo.

Quienes creemos en este concepto no somos ajenos a las dudas, al escepticismo y a una cierta desesperación por no ver resultados concretos más pronto. Sin embargo, seguimos empeñados en el esfuerzo, convencidos de que los resultados se dan no sólo en el plano cuantitativo sino también en términos intangibles de capital social y un mayor involucramiento y participación de todos los actores. Pero, ¿de dónde viene esta confianza? ¿qué encontramos de especial en esta metodología de clusters?

Afinidad por la CLUSTERIZACIÓN

Siento que lo que hace a los clusters tan atractivos es su afinidad con una serie de valores humanos entre los que destaca la colaboración, la confianza, la necesidad de tener mayor control sobre nuestro futuro. Podemos aducir, inclusive, que una de las primeras respuestas de nuestros instintos más básicos de supervivencia es precisamente la de asociarnos. Ya Aristóteles definía Sigue leyendo

Mecanismos de RedLAC – Blog: Diálogo Continuo

Discusión

Es frecuente incluir en las agendas de diversas juntas y sesiones de trabajo un espacio para “discusión”. Por mi parte, yo siempre he pugnado por cambiar esta denomináción por la de “diálogo”. Después de todo, como bien señala William Issacs, el vocablo “discusión” comparte forma con percusión y contusión, términos que involucran enfrentamiento y hasta golpes. “Discusión” sugiere así un ejercicio de enfrentamiento de argumentos en el que el objetivo es el de imponer la idea propia.

Diálogo

En contraste, “diálogo” tiene raíces relacionadas con entrecruzar y con la comunicación verbal. Implica así el libre intercambio de ideas con el fin de enriquecerlas y encontrar los puntos comunes y hasta un mayor acercamiento a la verdad.

Y es el “diálogo” el que buscamos establecer como el elemento central de RedLAC. De hecho, los diferentes mecanismos de RedLAC, ya descritos en otra nota en este blog, están todos basados en diferentes maneras de propiciar y facilitar este diálogo. Estos incluyen el intercambio directo y personal en los congresos y eventos, el compartir documentos y material de referencia y las facilidades de contacto a través de redes sociales tales como Linkedin. Uno más es precisamente este blog.

Blog www.clusterizando.com

Este blog representa un esfuerzo por mantener un diálogo continuo en un formato menos formal, basado en notas cortas en torno a diferentes temas de interés para el practicante de clusters. Es un formato que ha adquirido gran popularidad gracias a su enfoque práctico y la facilidad de acceso abierto, respondiendo a las condiciones de la apretada vida de hoy en día.

A diferencia de medios más formales Sigue leyendo