Nuestros hermanos de Haití

El sismo del 12 de enero que devastó Haití ha despertado el sentido de solidaridad en todo el mundo. Al paso de los primeros días, la información ha ido definiendo un poco más la magnitud de la tragedia y la extensión del desastre. Los descomunales daños materiales son nada en comparación con las miles de víctimas. Igualmente dramático es la lucha por sobrevivir y aún están lejos las condiciones para pensar en la reconstrucción.

Ante este sobrecogedor panorama, los latinoamericanos debemos preguntarnos que podemos hacer para ayudar a un país hermano que enfrenta esta catástrofe con grandes limitaciones históricas. Indudablemente que deberemos participar en los esfuerzos inmediatos de ayuda humanitaria en la medida de lo posible, pero no podemos quedarnos ahí. Debemos pensar en las medidas de mediano y largo plazo que lleven a Haití el desarrollo que por tantos años lo ha eludido.

Debemos, igualmente, buscar nuevos mecanismos de colaboración Sigue leyendo