La industria del bienestar en Cataluña

Marta y Nuria nos comparten un muy interesante estudio, recién concluido, en el que se analiza la industria del bienestar en Cataluña con un planteamiento transversal novedoso y que concluye con recomendaciones de acción concretas. El enfoque transversal que ha desarrollado Cataluña, como una nueva manera de definir los clusters, es una herramienta que merece ser estudiada e implementada pues ofrece nuevas maneras de desarrollar ventajas competitivas basadas en alianzas que hasta hace poco podríamos considerar inesperadas. 

Marta Marsé Vidri y Nuria Juan Costa son responsables de proyectos del Área de Desarrollo Empresarial de la Dirección General de Industria/ACC1Ó, de la Generalitat de Catalunya.

A continuación se presenta un extracto del Resumen Ejecutivo, cuya versión en español, incluyendo interesantes gráficos y los datos de contacto, puede ser consultada en  

https://dl.dropbox.com/u/27102130/Bienestar%20Catalu%C3%B1a.pdf

El estudio completo en su versión en catalán puede ser consultado en: 

www20.gencat.cat/docs/empresaiocupacio/19%20-%20Industria/Documents/Arxius/09_BENESTARIMPREMTA.pdf

La industria del bienestar en Cataluña

por Marta Marsé Vidri y Nuria Juan Costa

En la actualidad las personas no buscan tan solo “consumir” productos. La realidad del estado del bienestar y las sociedades “avanzadas” provoca que la prevención, la belleza y el placer tomen protagonismo. Tanto para las empresas directamente relacionadas (cosmética, alimentación, complementos alimentarios, maquinaria electroestética, proveedores de deporte y de centros de bienestar, y centros organizados de belleza, …) como para empresas de otros sectores, incorporar el driver estratégico de bienestar en sus actividades supone grandes oportunidades de negocio. Es por este motivo que desde el Observatorio de Prospectiva Industrial (actualmente Área de Desarrollo Empresarial de la Dirección General de Industria del Gobierno catalán) se ha impulsado una iniciativa de refuerzo competitivo de este colectivo de empresas que trabajan para un segmento creciente en el mercado: la satisfacción del bienestar de las personas.

Como en la mayor parte de los países desarrollados, en Cataluña se observa un decrecimiento de la tasa de natalidad y un crecimiento de la esperanza de vida, lo cual ha generado un envejecimiento de la población que, acompañado de unos hábitos de vida poco saludables (como el sedentarismo o la obesidad) y otras tendencias sociales, ha contribuido a que surja una mayor consciencia por el bienestar y una demanda de productos más sofisticados. Parece generalizado el interés por valores más saludables como la prevención, la preferencia por productos más naturales, el aumento del cuidado masculino, el confort como parte de un estilo de vida moderno, los tratamientos en casa, etc.

El concepto de bienestar es difícil de acotar. No existe una definición “oficial”. La OMS (Organización Mundial de la Salud) define la “salud como el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedades”. De manera genérica podría definirse el bienestar como “el estado de la persona que goza de buena salud física y mental, el cual proporciona un sentimiento de satisfacción y tranquilidad”.

¿Cómo pasamos del concepto de bienestar a delimitar lo que llamamos “industria del bienestar”? Para llegar a determinar la masa crítica que arrastra el bienestar en Cataluña, se siguieron tres pasos:

  1. Buscar los factores que provocan bienestar: El bienestar no es un producto concreto sino que es una experiencia que se percibe y se siente. A pesar de que los factores que lo pueden provocar son múltiples, a través de un trabajo de campo determinamos que habitualmente hacen referencia a: belleza, salud, cuidado del cuerpo (por dentro y por fuera), higiene, relax y descanso, deporte, comida sana y equilibrada, ocio y felicidad, prácticas orientales, paz, antiestrés y naturaleza.
  2. Relacionar estos factores con productos o experiencias: Algunos productos y servicios detonantes del bienestar son: alimentos dietéticos, funcionales y ecológicos, productos cosméticos y OTC, aparatología de electroestética, maquinaria de deporte y fitness, proveedores de centros de wellness como constructores de jacuzzis, saunas y bañeras de hidromasaje, turismo wellness, terapias manuales, espacios naturales,etc.
  3. Definir las categorías del núcleo de estudio: la industria del bienestar puede delimitarse por todos aquellos productos y servicios que van destinados a personas sanas para hacerlas sentir más saludables y mejor, así como para retardar los efectos del envejecimiento y/o prevenir el desarrollo de enfermedades.

En Cataluña hay una masa crítica de empresas interesante relacionada con el bienestar. Algunos referentes del sector son compañías como Puig, Anubis Cosmetics,  Laboratorios Diafarm, Ecoveritas, Santiveri, Lipotec, Bastet, Fluidra, Freixenet Saunasport, Bye Bye Pelos, Smartbox y InnerSense, entre otras. Encontramos empresas tanto en la parte productiva como en la parte más cercana al consumidor final.

En el mapping realizado se han identificado más de 300 empresas – dedicadas a la “belleza”, la “alimentación saludable” y los “centros de deporte y wellness, que facturan unos 4.085 millones de euros (con una tasa de crecimiento anual media en los últimos años del 7%) y emplean aproximadamente 16.950 trabajadores. De las empresas que forman parte de este colectivo industrial, algunas se dedican el 100% a la industria del bienestar y otras contribuyen de forma parcial al negocio. Además se han encontrado ejemplos en otros sectores no relacionados directamente que también adoptan estrategias enfocadas al bienestar (como por ejemplo Sigue leyendo

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Las patologías de un cluster

Nadie discute la importancia de contar con buena salud. Sin salud no hay nada. Sin embargo, la buena salud no se da sola, es importante tomar las

medidas preventivas y correctivas necesarias. La salud de un cluster es igualmente importante. Después de todo, un cluster bien puede considerarse como un organismo viviente, en el sentido que Arie de Geus asigna a las empresas exitosas, sobre todo por su capacidad de aprender.

Un sentimiento de buena salud, sin embargo, puede ser engañoso. Los síntomas de un problema pueden tardar en aparecer y mientras es así se pierde el tiempo para actuar. Es por eso que la ciencia médica ha desarrollado herramientas de diagnóstico poderosas y procedimientos de análisis que que buscan identificar en forma efectiva los problemas latentes y en desarrollo. Algo similar puede hacerse en lo que respecta a los clusters. Al igual que en la medicina, el instrumento básico es la observación y, a partir de ésta, la sistematización de la información en búsqueda de la confirmación de las relaciones causa-efecto que a su vez definan las acciones necesarias para mantener el desempeño óptimo.

La observación del funcionamiento de un cluster puede dar las primeras pistas para desarrollar esta disciplina terapéutica. Sin embargo, con toda y la complejidad del cuerpo humano, éste al menos responde a una conformación anatómica que presenta un patrón con relativamente pocas variantes y por tanto facilita el establecimiento de protocolos de amplia aplicación entre poblaciones diversas. En contraste, la gran variedad de enfoques y la aún más variada colección de condiciones en las que se aplica la metodología de clusters  obligan a proceder cautelosamente en este sentido. En un primer ejercicio de aproximación, es posible identificar algunas patologías comunes a través de sus síntomas evidentes:

  1. Pensamiento confuso – síntoma de una dispersión de objetivos o bien causado por el establecimiento de objetivos inalcanzables o en conflicto.
  2. Visión borrosa y/o Miopía – ocasionada por una insuficiencia en la función de planeación y agravada cuando sólo se tiene un enfoque de corto plazo
  3. Desorientación y desplazamiento errático – el grupo se siente perdido por falta de la dirección de un liderazgo efectivo o tal vez exista una rivalidad por el liderazgo con planteamientos divergentes. También se observa cuando no hay continuidad en la estrategia.
  4. Ceguera/Sordera – demostrada por despreciar la necesidad de contar con mayor información. También se observa cuando se ignoran de manera recurrente las señales manifiestas que urgen a un cambio de estrategia.
  5. Trastorno Obsesivo-Compulsivo – se insiste en repetir las mismas conductas y estrategias a pesar de que se ha demostrado su falta de efectividad
  6. Inseguridad – comportamiento inhabilitante provocado por una falta de confianza en las capacidades del propio grupo o bien por una falta de confianza entre los miembros.
  7. Estrechamiento de los conductos de comunicación – también conocida como ‘ateroesclerosis incomunicante’, es provocada por la acumulación de malentendidos, verdades a medias, chismes e intrigas por envidia. Los primeros síntomas son la descoordinación y la desconfianza.
  8. Órganos atrofiados – el organismo viviente del cluster no puede funcionar adecuadamente con la ausencia Sigue leyendo

“No sé para donde, pero voy muy aprisa”

El justo medio entre planeación y acción

Indiscutiblemente un programa de desarrollo económico debe ser práctico, orientado a la acción. De nada sirven las más grandes ideas  y las mejores intenciones si éstas no se traducen en acciones concretas en la vida diaria. Acciones con metas claras, pasos definidos y sobre todo con responsables comprometidos y entregados a la tarea. Además, no hay tiempo que perder. Es mucho lo que hay que hacer.

El contraste de enfoques y roles

Sin embargo, actuar por actuar tampoco es la solución.  Recuerda esto el viejo cuento de un grupo que atravesaba con ahínco la selva, a golpe de machete. Al preguntársele al líder por su destino, contestó apurado “No sé si vamos por el rumbo correcto, pero eso sí, vamos muy aprisa”.

La prioridad de la acción es un argumento muy afin al sector empresarial. Después de todo, las empresas viven de sus resultados y enfrentan continua e inmediatamente los efectos de no actuar. A pesar de las evidencias del gran beneficio de la planeación en las empresas exitosas, esta es una actitud que seguido lleva a la mayoría de las empresas a dar sólo una atención protocolaria a la planeación. Se conforman con cumplir con los ejercicios anuales y con la definición de una visión y misión que rara vez pasa de ser un bello documento enmarcado y colgado en un lugar prominente de la entrada. Este es un truco que ya nadie compra.

Los socios de la empresa en la triple hélice del desarrollo económico, gobierno y academia, tienen mayor inclinación a la planeación, aunque no escapan por su parte a las reclamaciones de falta de acción. El gobierno por su lado, está obligado legalmente a generar planes anuales y multianuales, sin embargo enfrenta siempre las limitaciones de recursos insuficientes pero sobre todo la falta de continuidad impuesta por las elecciones periódicas.

La academia tiene una vocación para el análisis. Se orienta tanto por el estudio de la situación actual, con diagnósticos detallados, como por la evaluación de alternativas de rumbo y estrategia. Ambos elementos son fundamentales para una buena planeación.  Desafortunadamente, y a pesar de esfuerzos loables, comparte con el gobierno el problema de estar lejos del campo donde se lleva a cabo la acción económica.

Claramente, la unión efectiva de esfuerzos en la triple hélice puede llevar al debido balance planeación-acción. Se compensan así las inclinaciones por la acción y por la planeación, la lejanía con la cercanía a los problemas y retos, y se vencen los obstáculos al la continuidad.

El costo de no planear

Las consecuencias de cargarse demasiado al lado de la planeación, y por tanto dar poca prioridad a la acción, son obvias y directas. La inmovilidad, el desperdicio de tiempo y recursos, y el desánimo y la inconformidad por la falta de resultados pronto se vuelven manifiestos.

Por otro lado, las consecuencias de una deficiencia en la planeación son menos evidentes y a la vez mas diversas en su naturaleza y efecto. Un ejercicio rápido permite identificar efectos en al menos tres Sigue leyendo

Los Trastornos del Cluster

El título no se refiere a los problemas y patologías a los que un cluster se ve expuesto (lo cual no deja de ser un buen tema para una próxima nota) sino a los efectos que un proceso de clusterización puede tener en un entorno económico acostumbrado a las prácticas tradicionales de hacer negocios. Hay una nueva palabra para este efecto, disrupción, que tiene algunos años peleando su ingreso al DRAE en donde curiosamente ya aparece el adjetivo correspondiente, disruptivo.  Tiene su origen en la palabra del inglés ‘disruption’ y se refiere a la interrupción de las funciones, la alteración severa y/o la destrucción de una estructura dada.

Esta palabra toma relevancia en el plano económico a raíz de la propuesta de la teoría de ‘Innovación Disruptiva’ por Clayton Christensen (Christensen, Clayton M.; Bower, Joseph L. (January-February 1995), “Disruptive technologies: catching the wave”, Harvard Business Review). Según este concepto, una ‘Innovación Disruptiva’ es aquella que crea un nuevo mercado aplicando un conjunto de valores diferente con el resultado eventual e inesperado del remplazo del mercado original. Los ejemplos van desde el desarrollo de la línea de ensamble continuo por Ford, que hizo posible la popularización del automóvil, hasta entonces un artículo de lujo, hasta la introducción del Ipod y la tienda de Itunes por Apple, que revolucionó la industria de la música.

La resistencia del Satus Quo

Por su naturaleza amenazante, la disrupción provoca una reacción de resistencia por  parte de quienes ven en riesgo sus intereses en el corto o mediano plazo. Esta reacción no siempre es inmediata pues comúnmente en un inicio la nueva propuesta es simplemente ignorada o bien despreciada como algo menor y pasajero. Sin embargo, esto cambia cuando los mejores resultados de la nueva tecnología se reflejan en una transformación en el mercado y en las inclinaciones de los clientes y consumidores.

La reacción entonces adquiere una postura más activa, pasando por descalificaciones veladas y llegando incluso a enfrentamientos abiertos. Cuando la fuerza disruptiva termina por vencer, los vencidos se convierten frecuentemente en seguidores, no siempre con éxito. Al concluir el ciclo se presenta un relevo total tanto de los líderes como de la estructura y las reglas y valores de operación.

El Cluster como Innovación Disruptiva

A pesar de su popularización en los últimos 20 años, por su antecedente histórico difícilmente puede considerarse el concepto de cluster como una innovación disruptiva en la práctica económica global. A nivel local, sin embargo, si puede considerarse como tal en la medida en que represente un cambio Sigue leyendo