Sujeto-Activo: la participación del Empresario en la Clusterización

Un pregunta quedó flotando en el aire en la sesión de conclusiones del 6CLAC : ¿deberían l@s empresario@s participar en mayor número en los congresos de clusters?
En una encuesta rápida entre los asistentes a esta sesión final, de un total del orden de 200 personas sólo 5 ó 6 levantaron la mano identificándose como empresario@s. Una pregunta obligada, que pronto emergió, fue relativa a la definición misma de “empresario/a”. Es cierto que podemos aplicar el término a cualquier persona que emprende algo y por tanto podríamos referirnos a los académicos como “empresarios del conocimiento” o usar términos similares para otros actores indirectos del desarrollo económico. Sin embargo, en el modelo de un cluster está claro quienes son los empresarios y cuales son las empresas: aquellos que cuya actividad tiene como propósito la generación de una utilidad económica o, para ser más directos, que tienen fines de lucro.
Con todos los calificativos necesarios de ‘responsabilidad social’ y más recientemente de ‘valor compartido’, la empresa es el centro del modelo económico que se busca impulsar con el concepto  de cluster. Pero más allá de una discusión sobre teoría económica, muy lejos de los alcances de este blog y de este escribidor, la pregunta original “¿deberían l@s empresario@s participar en mayor número en los congresos de clusters?”  tiene como objeto una cuestión de metodología. Es esto lo que busca reflejar la primera parte del título de esta nota.
Sujeto Activo
El término de ‘Sujeto Activo’ tiene una definición ampliamente analizada en el ámbito legal y tributario, pero no es necesariamente la orientación que se le quiere dar aquí. Para mayor claridad, hagamos uso del viejo truco de acudir a la definición del diccionario de la Real Academia Española:
Sujeto
1. adj. Expuesto o propenso a algo.
2. m. Asunto o materia sobre que se habla o escribe.
Activo
1. adj. Que obra o tiene virtud de obrar.
2. adj. Diligente y eficaz.
3. adj. Que obra prontamente, o produce sin dilación su efecto.

La combinación de estos dos términos nos describe con toda claridad el rol y la actitud ideales que esperamos de un empresario en un proceso de clusterización. Como ya se señaló, el empresario y su empresa son los actores centrales, pero no se espera de ellos que sigan un guión prescrito por un tercero. Al contrario, se espera liderazgo y espontaneidad, visión y arrojo, características todas ellas intrínsecas en la naturaleza de un buen empresario.
Ahora tomemos en más detalle el término de ‘activo’. Obviamente, el empresario tiene un rol activo en su quehacer diario dentro de su empresa y en su relación con su entorno. Pero también puede y debe asumir un rol activo en el establecimiento de las políticas que lo afectan o lo benefician. Una de estas políticas es precisamente el establecimiento de un proceso de clusterización. El empresario debe, por tanto, actuar en el nivel micro, pero también en los niveles meso y meta del modelo de Competitividad Sistémica.
Los Empresarios y los Congresos de Clusters
¿Qué gana entonces el empresario al participar en un congreso? Son varios y variados los beneficios. De entrada están Sigue leyendo