La marca del Cluster

La integración y sobre todo el manejo del equipo de actores que conforman un cluster en acción no es una cosa trivial. En el fondo, el éxito depende de un liderazgo que sepa identificar una serie de elementos que acerquen y motiven y que a la vez le den un sentido especial al esfuerzo.

No es suficiente el contar con un buen plan de trabajo, desarrollado en forma participativa y con estrategias contundentes, con buenas perspectivas de éxito. Es necesario un poco más, y para identificarlo podemos hacer una analogía con el posicionamiento de un producto a través de su marca y otros elementos de imagen. En alguna manera, en el proceso de clusterización el producto a vender es precisamente este plan de trabajo y el reto queda entonces en como posicionarlo de manera de tener muchos ‘consumidores fanáticos’ dispuestos a todo por ser parte del movimiento.

Esto puede lograrse desarrollando una especie de mitología en torno al cluster y su dinámica, que incluya desde una simbología basada en elementos gráficos tales como un logo y un lema hasta comportamientos distintivos en términos de rituales y  reconocimientos.

Los mercadólogos identifican por lo menos 10 tipos de elementos que le dan fuerza a una marca en términos del número de seguidores incondicionales y por ende del poder comercial resultante. Podrá observarse que estos mismos elementos son evidentes en la conformación de grupos sociales y religiosos, y hasta de sociedades secretas. Algunos de ellos tienen una aplicación más directa para fortalecer un proceso de clusterización, pero todos en alguna manera pueden ser sujetos de evaluación para su aplicación en un caso específico:

–       Sentido de Pertenencia ­- una identificación clara de quienes f Sigue leyendo