Como empezar sin empezar de cero

Antes de lanzar, retomar, reactivar o reenfocar una iniciativa de clusters es necesario asegurarse que se cuenta con la plataforma adecuada y la estrategia de lanzamiento bien definida. Lo más importante, sin embargo, es no caer en la trampa de intentar partir de cero.

Una constante en el mundo son los ciclos y los procesos de desarrollo económico y de clusterización no son la excepción. Llega siempre el momento de renovar enfoques y planes de acción cuando lo anterior da muestras de cansancio e inoperancia y/o cuando las condiciones del entorno cambian sustancialmente. Pero esto no debe ser excusa para descalificar actores y acciones indiscriminadamente. Es cierto que todo es revisable y mejorable, pero también es cierto que la experiencia acumulada es valiosa y que en muchos casos el problema no es tanto del “qué” sino del “cómo”.

En el caso de los programas de desarrollo económico, para un nuevo gobierno o para una nueva organización de la sociedad civil es fuerte esta tentación de iniciar desde cero. El hacerlo así tiene un fuerte costo en tiempo y recursos ya invertidos, algo no justificable en comunidades que aún enfrentan importantes retos de desarrollo y bienestar. Una mejor alternativa se reduce a una sencilla fórmula: sumar, restar, multiplicar y dividir.

El nuevo ciclo debe partir de sumar los esfuerzos existentes, tanto aquellos que formaban parte del ciclo que termina como aquellos que, aunque activos, se han mantendio al margen o  desconectados de los demás. Pero esta suma no va exenta de una evaluación crítica en un contexto de apertura y objetividad. Debe prevalecer una humildad como la expresada por Newton al usar la antigua frase de estar “parado en los hombros de gigantes”.

La suma también implica la suma de actores y en particular trabajar en el marco de la Triple Hélice (sector productivo, academia y gobierno). Dentro de cada uno de estos componentes también procede el esfuerzo de sumar. Esta actitud deberá llevarnos necesariamente a identificar esfuerzos duplicados donde Sigue leyendo

Aplicando el Principio de Subsidiariedad en la clusterización

“La Subsidiariedad es un principio sociopolítico que asigna derechos de decisión y responsabilidad. En una sociedad se considera que, por principio, las personas en lo individual y los pequeños grupos son capaces de conducir sus propios asuntos y asumir responsabilidad de sus decisiones (en el nivel “inferior”) . Las decisiones sólo deberás ser transferidas y tomadas a un nivel “superior” si exceden las capacidades de análisis, decisión y/o implementación del nivel “inferior”. Así mismo, se recomienda transferir las decisiones si los efectos van mucho más allá del ámbito propio” (Diccionario de la Economía Social de Mercado, R. Hasse, H. Schneider, K. Weigelt, ed.).

La relación gobierno-sociedad representa la aplicación más común del Principio de Subsidiariedad. En su forma más simplificada ésta se puede resumir en una frase: “Que haya tanta sociedad como sea posible, y sólo tanto gobierno como sea necesario”. En este caso no basta con descentralizar las decisiones y la acción desde una autoridad única hacia entes gubernamentales locales. Se pide ir más lejos llevando estas capacidades a la sociedad misma, beneficiaria al final de cuentas del esfuerzo involucrado. En una situación ideal esto llevaría a asignar en una misma persona o grupo los roles de autor, actor y beneficiario de la acción.

El Principio de Subsidiariedad con frecuencia se presenta acompañado del de Solidaridad. Aunque son en alguna forma conceptos complementarios, su naturaleza es distinta. El Principio de Solidaridad habla de la transferencia unidireccional de recursos, económicos o morales, hacia el más necesitado. Por su parte, el Principio de Subsidiariedad trata de la transferencia bidireccional de autoridad y responsabilidades. En este último caso también puede darse una transferencia de recursos pero ésta está subordinada y condicionada por la asignación de responsabilidades. Es pertinente señalar que la bidireccionalidad en la subsidiariedad no es simétrica sino que tiende a favorecerse las transferencias hacia los niveles ‘inferiores’ y sólo por excepción en el otro sentido.

Por otro lado, la Solidaridad es coyuntural e, idealmente, temporal y busca resolver desigualdades y desbalances de oportunidades. Por su parte, la Subsidiariedad es un principio de operación que busca la optimización del funcionamiento de una sociedad organizada respetando al mismo tiempo las libertades y motivaciones individuales.

¿Y esto que tiene que ver con los clusters?

La aplicación del Principio de Subsidiariedad en la clusterización Sigue leyendo

Optimismo Crítico – cómo evitar sorpresas y desilusiones en la clusterización

En una de las películas de la serie “Jason Bourne”, uno de los personajes declara: “Espero siempre lo mejor, pero me preparo para lo peor”. Es una política muy sana y que de seguro lleva a evitar muchas malas sorpresas. Algo similar refleja el lema de Andy Grove, “Sólo los paranoicos sobreviven”, mismo que usó como título del libro autobiográfico donde reseña su exitosa labor como cofundador de Intel.

Sin embargo, tal parece que en la planeación de muchas acciones de los clusters se sigue una premisa prácticamente opuesta: “Espero siempre lo mejor y planeo sólo para esto”. En efecto, convencidos de las bondades de la idea de los clusters y con la seductora sensación de que nada puede salirle mal a quien busca el bien,  en ocasiones caemos en un optimismo desbordado que nos lleva a plantearnos objetivos inalcanzables en plazos por demás inmediatos. Seguido caemos en las trampas de un lenguaje mal empleado, de las emociones y de las limitaciones operacionales, cognoscitivas y sicológicas de nuestro cerebro. Esto nos lleva a dar por ciertos supuestos artificiosos en los que basamos mucho de nuestro plan de acción. Hay muchos errores de este tipo, pero uno de los más comunes es pensar que los demás tienen las mismas expectativas, motivaciones y valores que nosotros y que por tanto comparten nuestros compromisos. Quien da un ‘sí’ por no contrariar no necesariamente se siente obligado a actuar en consecuencia. El fruto son alianzas fallidas, compromisos no cumplidos y resultados pobres o nulos.

Pensamiento crítico

Esto no implica de manera alguna que debemos dejar de ser optimistas y olvidarnos de aspirar a lo mejor. Lo que sí implica es que, con honestidad intelectual, debemos de ser más cuidadosos en nuestros planteamientos y razonamientos y sobre todo en los supuestos involucrados. Una herramienta importante nos la ofrece la disciplina del ‘Pensamiento Crítico’, la cual en forma simplificada se puede resumir en 3 pasos:

1-    Reconocer las suposiciones o supuestos

2-    Evaluar los argumentos (razonamientos)

3-    Extraer las conclusiones adecuadas

Como ejemplo podemos tomar un elemento central en la clusterización: la alianza de la Triple Hélice. Entre los supuestos detrás de ésta tenemos la comunión de intereses, la coincidencia de Sigue leyendo

Ciclo de Vida de un Cluster

Con una experiencia de 20 años en temas de clusters y otro tanto en sistemas humanos, Leonel Guerra Casanova nos comparte esta nota sobre el Ciclo de Vida de un Cluster. Forma parte de un trabajo en proceso con el nombre de Cluster Económico y el Proceso de Clusterización”, en el que participa un servidor, un conjunto de reflexiones sobre el modelo y la metodología orientado a servir de referencia a nuevos practicantes de clusters y competitividad.

Pronto tendremos nuevas aportaciones de Leonel.

Sobre la definición del Proceso de Clusterización.

La existencia de clusters económicos en una región no se debe a un hecho de creación espontánea, sino más bien es un producto de ciertos procesos evolutivos que siguen un ciclo de vida el cuál se manifiesta a través de 4 etapas claramente distinguibles:

  1. Etapa de gestación (Cluster en gestación). Esta etapa se caracteriza por la existencia de empresas e industrias independientes e inicialmente desvinculadas, pero que están involucradas en el desempeño de una actividad económica en una región determinada. Esta etapa debe ofrecer “la semilla del cluster”, que generalmente está representada por fuerzas impulsoras provenientes de ventajas naturales (como por ejemplo, clima y biodiversidad), o de alguna oportunidad de negocio que se detona y establece en la región una actividad económica promisoria, o bien, por la demanda regional de algún producto y/o servicio.
  2. Etapa de emergencia (Cluster emergente). En esta etapa se hace evidente, en una región determinada, una concentración de empresas, industrias e instituciones especializadas en una actividad económica particular, así como también una vinculación incipiente entre ellas a fin de compartir elementos comunes y complementarse.  Si la fuerza impulsora en la etapa de gestación se conduce exitosamente, el cluster puede emerger y prosperar. Esta etapa, que es crucial para la continuidad del cluster, se caracteriza por la presencia y compromiso de pocos Sigue leyendo

CLUSTERS vs. CLUSTERIZACION

Una, entre muchas, de las importantes contribuciones de W.E Deming (1900-1993) al movimiento de Calidad Total en las empresas, y que se ha consolidado ya como una práctica estandarizada, es el enfoque al proceso. Es decir, la calidad no se obtiene por las pruebas finales al producto sino por el cuidado de que en cada uno de los pasos del proceso de producción se hagan las cosas bien (y a la primera) dando al trabajador la oportunidad de desplegar su iniciativa y sus capacidades creativas.

En un terreno totalmente diferente, la educación, María Montessori  (1870-1952) llegó hace más de un siglo a una conclusión similar. La calidad de la educación no se determina por la aplicación de exámenes evaluatorios al fin del ciclo escolar sino por el cultivo cuidadoso, en un ambiente preparado, de la sensibilidad y el deseo natural de los niños por descubrir y aprender. Aunque más lentamente que en el caso de la calidad en las empresas y con menor reconocimiento, estas ideas están ya siendo incorporadas en el sistema tradicional de educación.

Algo similar está sucediendo en los últimos años en el tema de los clusters. Cada vez se usa más el término de “clusterización” (‘clustering’ en inglés) para denominar los programas e iniciativas que buscan despertar y promover los clusters en una región, para dejar claro la importancia que se le da al proceso más que a la evaluación de la situación en un momento dado. De hecho, el nombre de este blog, www.clusterizando.com”, tiene esta misma inspiración.

En la siguiente tabla se contrastan, en forma esquemática, algunas de las características del enfoque tradicional de CLUSTERS con en enfoque al proceso de los programas de CLUSTERIZACIÓN: Sigue leyendo